Por Jonathan Sánchez Juárez | La Noticia de Tlaxcala
Tlaxcala, Tlax., 19 de diciembre de 2025.- Totolac es más que un municipio: es historia, comunidad y un profundo sentido de identidad. Quienes aquí vivimos sabemos que su mayor riqueza está en su gente, en sus tradiciones y en la solidaridad que por generaciones ha unido a nuestras familias.
Gobernar no es mandar, es cuidar. Cuidar a la gente, escucharla y trabajar todos los días para que viva con seguridad, servicios dignos y oportunidades reales. El poder solo tiene sentido cuando se ejerce con principios, con vocación y con un profundo respeto por la dignidad humana.
Hoy enfrentamos retos importantes. La inseguridad, el deterioro de algunos servicios y el ánimo social lastimado nos recuerdan que aún hay mucho por hacer. Pero también nos convocan a mirar hacia adelante con responsabilidad y con esperanza. Totolac no está destinado al retroceso; está llamado a recuperar su rumbo y a fortalecerse desde lo que siempre lo ha distinguido: su unidad comunitaria.
No se trata de dividir ni de confrontar, sino de construir. De entender que el bienestar del municipio solo se logra cuando gobierno y sociedad caminan juntos, cuando las decisiones se toman pensando en el bien común y no en intereses personales o de grupo.
Desde una visión humanista, aprendí que la política es una herramienta para servir y transformar positivamente la realidad. Significa decir la verdad, actuar con honestidad y poner siempre por delante a las personas. Cada recurso público debe verse como lo que es: un acto de confianza de la ciudadanía que debe regresar en seguridad, obras útiles y desarrollo para todas y todos.
Totolac necesita un proyecto que proteja a sus familias, que impulse a sus jóvenes y que acompañe a quienes más lo necesitan. Un proyecto que recupere la confianza, fortalezca la identidad y construya un futuro con orden, justicia y oportunidades.
Mirar al futuro con esperanza también es un acto de responsabilidad. Porque servir a Totolac, cuidarlo y hacerlo crecer, es el compromiso más alto que podemos asumir como comunidad.
