- Con acciones de prevención, fomento a la denuncia y atención interinstitucional, el estado reconfiguró su estrategia para atender una de las problemáticas más sensibles de la infancia, informó la titular del COESPO durante los Diálogos Circulares
Guillermo Veloz | La Noticia de Tlaxcala
Tlaxcala, Tlax., 9 de febrero de 2026.- Tlaxcala logró una reducción del 30 por ciento en los casos de embarazo infantil, al pasar de un promedio histórico de 100 casos anuales a 63, como resultado de una estrategia integral impulsada desde el Grupo Estatal para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (GEPEA), informó la titular del Consejo Estatal de Población (COESPO), Belén Vega Ahuatzi.

Durante su participación en los Diálogos Circulares, la funcionaria recordó que, tras el acuerdo emitido por el Consejo Nacional de Población (CONAPO), que estableció la atención del embarazo infantil como prioridad nacional, en 2017 se conformaron grupos estatales y municipales para atender esta problemática. Sin embargo, ante la falta de una reducción significativa en los indicadores, Tlaxcala decidió rediseñar su estrategia y construir un modelo de intervención integral.

En el auditorio “Trinidad Sánchez Santos” de la Coordinación de Comunicación (CCOM), Vega Ahuatzi explicó ante medios de comunicación que, a partir de este análisis, se diseñó el Plan de Acción para la Prevención, Atención y Seguimiento de Embarazos en Adolescentes, sustentado en tres ejes rectores: prevención, fomento a la cultura de la denuncia y atención y seguimiento puntual de cada caso.

Detalló que la Razón Específica de Fecundidad (REF) en niñas de 10 a 14 años se redujo de 1.4 a 1.0, lo que representa una disminución del 32.2 por ciento respecto a la media nacional. Asimismo, el porcentaje del total de embarazos registrados en adolescentes pasó de 16.3 a 15.9 por ciento. En el caso de la población de 15 a 19 años, las tasas estatales de fecundidad muestran una tendencia sostenida a la baja entre 2018 y 2025, al pasar de 4 mil 701 a 2 mil 429 nacimientos por cada mil mujeres, de acuerdo con cifras preliminares del sector salud.
En el eje de prevención, la titular del COESPO subrayó que el diagnóstico permitió identificar que la mayoría de los embarazos infantiles son consecuencia de violación o abuso sexual, y que alrededor del 90 por ciento de los casos ocurren en entornos familiares. A partir de ello, se homologaron criterios y se definieron acciones diferenciadas por grupos de edad y población objetivo, con énfasis en madres y padres de familia de comunidades escolares de nivel preescolar, primaria y secundaria.
Como parte de estas acciones, se desarrolló un lenguaje pedagógico adecuado a cada etapa de desarrollo, para que niñas, niños y adolescentes aprendan a reconocer su cuerpo, identificar señales de riesgo y comprender qué es el abuso sexual y cómo prevenirlo. En 2025, estas actividades se implementaron de manera directa en escuelas primarias y secundarias, como parte de una estrategia de educación integral que también involucra a madres y padres de familia.
En materia de atención y seguimiento, se puso en marcha una plataforma interinstitucional coordinada desde la Secretaría de las Mujeres, en la que participa la Secretaría de Salud, y que permite emitir alertas inmediatas una vez identificado un caso, garantizando atención médica, acompañamiento legal y seguimiento integral.
En el eje de fortalecimiento institucional, la también secretaria ejecutiva del Sistema de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) destacó que, mientras en administraciones anteriores operaban únicamente cinco grupos municipales, en 2025 se capacitó a 554 servidores públicos municipales, quienes ahora cuentan con formación especializada para prevenir, atender y erradicar el embarazo infantil. Además, se firmaron compromisos con los municipios para dotar a estos grupos de las herramientas necesarias para replicar las acciones en territorio.
Respecto al fomento a la denuncia, se desarrollaron campañas de sensibilización y difusión mediante spots en radio y televisión, orientadas a promover que las víctimas y su entorno levanten la voz, incluso cuando los hechos ocurren dentro del ámbito familiar.
Gracias a estos resultados, la estrategia implementada por Tlaxcala fue reconocida por la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (ENAPEA) como una experiencia exitosa a nivel nacional, la cual será replicada en al menos cinco entidades del país, entre ellas Puebla, Nayarit y Tamaulipas.
Finalmente, Vega Ahuatzi informó que el estado se encuentra en una segunda etapa del plan de acción, que contempla el fortalecimiento de los ejes de atención, denuncia y seguimiento mediante un Plan de Restitución de Derechos, que incluye acompañamiento integral a niñas y adolescentes madres, seguimiento del embarazo, atención médica, apoyo legal en coordinación con la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes y la Fiscalía, así como seguimiento a recién nacidos durante los primeros mil días de vida, con el objetivo de romper el ciclo de violencia, reducir brechas de pobreza y garantizar el ejercicio pleno de los derechos de la infancia.
