Guillermo Veloz | La Noticia de Tlaxcala
Tlaxcala, Tlax., 10 de marzo de 2026.-‘La senadora por Tlaxcala, Ana Lilia Rivera Rivera, calificó como un avance histórico la aprobación unánime en el Senado de la República de reformas a la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencias, con las que se reconoce que pagar menos a una mujer que a un hombre por realizar el mismo trabajo dentro de un mismo centro laboral constituye violencia laboral.
La legisladora destacó que esta decisión legislativa representa un paso firme para combatir prácticas discriminatorias que durante años han limitado la autonomía económica de las mujeres. “Reconocer que pagar menos a una mujer por el mismo trabajo constituye violencia laboral es un paso importante para erradicar la desigualdad en los centros de trabajo”, señaló.
Rivera Rivera lamentó que, pese a los avances en materia de igualdad, muchas mujeres continúan enfrentando brechas salariales en distintos sectores productivos, por lo que la reforma fortalece el marco legal al establecer que esta diferencia salarial debe prevenirse, sancionarse y erradicarse.
La senadora subrayó que esta modificación legal tendrá un impacto directo en miles de mujeres trabajadoras de Tlaxcala, quienes diariamente contribuyen al desarrollo económico del estado desde la industria, el comercio, los servicios y el campo.
“Esta reforma también significa justicia para miles de mujeres tlaxcaltecas que sostienen a sus familias con su trabajo y que merecen recibir el mismo salario que los hombres cuando desempeñan las mismas responsabilidades”, afirmó.
La legisladora recordó que la brecha salarial de género continúa siendo un desafío en México, ya que, en promedio, las mujeres perciben menores ingresos que los hombres por trabajos de igual valor, lo que afecta su independencia económica y limita sus oportunidades de desarrollo.
Finalmente, sostuvo que con esta reforma el Senado envía un mensaje claro al país: la igualdad sustantiva entre mujeres y hombres debe reflejarse también en el salario y en las condiciones laborales. “La igualdad no puede quedarse sólo en la ley; debe convertirse en una realidad en cada centro de trabajo”, concluyó.
