Ana Lilia Rivera llama a desterrar la corrupción y el nepotismo: “La Revolución de las Conciencias exige gobernar con honestidad”

Guillermo Veloz | La Noticia de Tlaxcala

Tlaxcala, Tlax., 3 de febrero de 2026.- En el marco de la Revolución de las Conciencias que vive Tlaxcala y México, la senadora Ana Lilia Rivera Rivera afirmó que es imprescindible transformar de raíz la forma de gobernar, eliminando prácticas que durante décadas han dañado la vida pública y que hoy no deben repetirse bajo ninguna circunstancia.

Durante sus recorridos por comunidades y municipios de Tlaxcala, Rivera Rivera sostuvo que no puede haber transformación verdadera mientras persistan vicios como la corrupción, la impunidad y el nepotismo, prácticas propias del viejo régimen que en algunos casos incluso han sido replicadas por quienes se dicen parte del cambio.

La legisladora destacó que la ciudadanía tiene el poder de decidir de manera consciente, libre e informada quién actúa con honestidad y quién pretende engañar. Por ello, llamó a no dejarse manipular con dádivas como despensas, tinacos o calentadores, prácticas históricamente utilizadas para condicionar el voto y que no resuelven los problemas de fondo.

“Gobernar con honestidad, valentía y cercanía con el pueblo no es un discurso, sino una convicción que se demuestra con hechos y responsabilidad pública”, afirmó Rivera Rivera. La senadora aseguró que continuará sus asambleas y encuentros comunitarios, escuchando a la ciudadanía y defendiendo el derecho de la población a un gobierno digno, transparente y comprometido con el bienestar colectivo.

Asimismo, destacó la tradición comunitaria y de organización social de Tlaxcala, haciendo un llamado a fortalecer la participación ciudadana desde barrios, ejidos y comunidades como la mejor defensa frente a prácticas clientelares. “Cuando el pueblo se organiza y toma conciencia, ningún engaño prospera”, enfatizó.

Ana Lilia Rivera concluyó que la transformación se construye desde el territorio, con la confianza de la ciudadanía y la firme decisión de no repetir los errores del pasado, por más normalizados que hayan estado durante años.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *