Ciudad de México, 8 de abril de 2026 — Con 377 votos a favor, 102 en contra y cero abstenciones, la Cámara de Diputados aprobó este miércoles en lo general el dictamen del llamado “Plan B” de la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
La iniciativa, que reforma los artículos 115 y 116 de la Constitución, así como adiciona un párrafo al artículo 134, fue avalada por la mayoría conformada por Morena, PT y PVEM, con el apoyo adicional de algunos legisladores de Movimiento Ciudadano. La oposición integrada por PAN, PRI y parte de MC votó en contra.
Entre los principales cambios que contempla el “Plan B” destacan:
- Reducción del número de regidores en los ayuntamientos, estableciendo un tope máximo de 15 integrantes.
- Limitación del presupuesto para los congresos locales a un máximo de 0.7% del presupuesto estatal.
- Eliminación de bonos y seguros de gastos médicos mayores para funcionarios de alto nivel en órganos electorales y legislativos.
- Medidas orientadas a reducir el gasto en remuneraciones de consejeros y magistrados electorales.
El proyecto busca generar ahorros significativos en el gasto público electoral y en el funcionamiento de los poderes legislativos locales, recursos que el gobierno federal ha señalado podrían destinarse a programas sociales y de bienestar.
La aprobación en lo general ocurrió tras una sesión tensa, marcada por acusaciones cruzadas entre el bloque oficialista y la oposición. Se prevé que en las próximas horas se discuta en lo particular, donde se presentaron más de 130 reservas, aunque no se anticipan cambios sustanciales.
El dictamen ya había sido aprobado por el Senado de la República el pasado 26 de marzo con 87 votos a favor y 41 en contra, tras una modificación que descartó adelantar la revocación de mandato presidencial para 2027.
Una vez aprobado en lo particular por la Cámara de Diputados, la reforma constitucional deberá ser enviada a la mayoría de los congresos estatales para su ratificación. Morena y sus aliados gobiernan en 24 de los 32 estados, por lo que se espera que el proceso avance sin mayores obstáculos.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha calificado esta reforma como un paso necesario para “acabar con los privilegios” y hacer más austera la democracia mexicana. Por su parte, la oposición ha advertido que se trata de un intento por debilitar la autonomía de las instituciones electorales y los contrapesos democráticos.
El debate continuará en las próximas horas en San Lázaro. Se espera que el proceso legislativo concluya en los próximos días.
